Bacterias patógenas del tracto gastrointestinal
Tras conocer ya la existencia de la microbiota beneficiosa del tracto gastrointestinal, a lo largo de este post se tratarán dos de las bacterias consideradas patógenas.
La bacteria Salmonella invade el
intestino delgado causando una de las enfermedades de transmisión alimentaria
más común y ampliamente extendida, la salmonelosis.
La mayoría de los casos de
salmonelosis son leves, duran entre 2 y 7 días y los pacientes se recuperan sin
tratamiento, aunque en ocasiones, la enfermedad puede causar la muerte por
deshidratación, sobre todo en niños y ancianos. La gravedad de la enfermedad depende
de factores propios del huésped y de la cepa de Salmonella en cuestión.
La bacteria se encuentra en animales
domésticos tanto de granja (aves, porcinos y vacunos), como mascotas (perros,
gatos y reptiles).
Las personas contraemos la enfermedad a través de 3 vías:
- Consumo de alimentos contaminados de origen animal, principalmente huevos, carne y leche, pero también frutas y verduras.
- Entre personas por vía fecal-oral.
- Por contacto con animales infectados.
Por ello, para su prevención en el hogar es necesario cuidar unas prácticas básicas de higiene:
Por
otro lado, Helicobacter pylori es una bacteria que coloniza el estómago,
píloro y duodeno, que son zonas de pH muy ácido no colonizadas por otros
patógenos. Se transmite al ser humano vía ingestión, por agua y/o alimentos
contaminados, o contacto con mascotas infectadas.
La portan un 25-30% de la población
mundial y, mientras que en la mayoría de los casos, 90-95%, es asintomático o
causa gastritis (pequeños daños en el epitelio del estómago), en el 5-10% restante deriva en úlceras (heridas abiertas) gástricas o duodenales que
son muy dolorosas, ya que el estómago secreta ácido clorhídrico que cae sobre
la herida. Se sabe que algunos casos de contagio por Helicobacter pylori pueden derivar en cáncer. 

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